Un santuario privado en la Patagonia Norte
Aquí, en el corazón de la Patagonia Norte, el bosque siempre verde abraza cada rincón de la isla, formando un ecosistema maduro compuesto por coihues, cipreses, ulmos, avellanos, murtas y una rica diversidad nativa. El sotobosque ofrece frutos silvestres, y un sendero perimetral conecta miradores, muelles, jardines y las distintas construcciones.
Este es un refugio donde la vida transcurre en armonía con la naturaleza:
Pudúes que se dejan ver entre los árboles, carpinteros magallánicos golpeando los troncos, colibríes, tiuques, hualas que anidan sobre el agua… y las aguas transparentes del lago, hogar de truchas arcoíris, muestran la pureza absoluta del entorno.
Una isla así no se vende. Se hereda, se cuida, se guarda. Y hoy, excepcionalmente, está disponible para un nuevo custodio.

